Soy una diseñadora gráfica y artista visual salmantina. Mi identidad profesional nace del diseño gráfico y digital, aunque la verdad es que rara vez me quedo quieta en una sola disciplina. Me muevo de forma muy natural entre el muralismo, la ilustración, el grabado y la fotografía porque, para mí, todo forma parte de lo mismo: contar historias a través de las imágenes.
Me inspira muchísimo trabajar con el color, crear personajes y jugar con formas orgánicas. Me gusta explorar ese punto intermedio donde lo cotidiano se cruza con lo imaginario, y suelo buscar la inspiración en la naturaleza, en los pequeños detalles y en las historias que habitan en las personas y los lugares. A partir de ahí, voy construyendo universos visuales cercanos, con personalidad y pensados para conectar de verdad con quien los mira.
En un mundo que parece ir siempre a mil por hora, a mí me gusta crear imágenes que te obliguen a frenar y detenerte un momento. Piezas que pinchen la curiosidad, que se vayan descubriendo poco a poco y que dejen espacio para que cada uno encuentre algo propio en ellas.
Mi camino empezó con el Grado en Bellas Artes (2021-2025), donde me especialicé en grabado. Esos años manchándome las manos y explorando técnicas y materiales siguen influyendo un montón en cómo trabajo hoy en día. Después, quise dar el salto al entorno digital y cursé el Máster en Diseño y Producción Multimedia (2025-2026), lo que me ayudó a consolidar todo ese mundo artístico en el desarrollo de experiencias visuales y soportes interactivos.
La curiosidad me lleva a explorar constantemente y por eso manejo nuevas tecnologías como la inteligencia artificial, entendiéndola como una herramienta más de experimentación o proceso. Sin embargo, en mi trabajo personal y en el resultado final de mis piezas prefiero prescindir de ella; para mí, el valor real sigue estando en el trazo, el error humano y la riqueza táctil de lo hecho mano, tanto en el tradicional como en el digital.
Entiendo el diseño como una herramienta para comunicar, claro, pero sobre todo para emocionar y generar vínculos. Por eso busco que cada proyecto tenga su propia alma, combinando una mirada curiosa, lúdica y experimental con una sensibilidad muy contemporánea.
Como muestra de esta locura de procesos, tienes este mismo portfolio: un rincón que he concebido, diseñado y desarrollado íntegramente yo misma. Un espacio donde conviven el diseño digital con las disciplinas más táctiles y tradicionales que forman parte de mi día a día.
Gracias por pasarte por aquí.

